El día que cumplimos 6 años de matrimonio

Esto, por mucho, es lo más difícil que he escrito en mi vida porque nadie anda por la calle preguntándose: “¿Cómo será la carta de despedida que le escriba al amor de mi vida?”

Es mas, hace casi 10 años que nos conocimos nunca contamos con que pudiese existir un adiós para nosotros. Recuerdo cuando te conocí, fue como lluvia en pleno verano, un balde de agua fría en plena madrugada, fue volver a nacer para mí y desde ese día nada pudo ser igual que antes. El tiempo pasó despacio hasta el día en que probé el sabor de tus labios… Hay un antes y un después de ese momento. Luego, cada día se hizo más especial que el anterior, conocerte despacio y bien, disfrutar de cada una de tus virtudes y de tus defectos, aprender a vivir con ellos. “Cada día más bella” ¿recuerdas? Tu sonrisa después de esa frase era mi “buenos días”. Tú eras el sol de mi atardecer, mi escape de la rutina, tu sonrisa era mi dogma y mi realidad. Esos dos años y 7 meses de noviazgo fueron lo mejor que me pudo pasar en la juventud.

Crecimos juntos y llegó el momento adecuado de realizar nuestro mayor ideal: Matrimonio. ¿Has olvidado cómo te lo propuse? Esa noche me esforcé muchísimo porque fuera una total sorpresa, fue el día de nuestro segundo aniversario de noviazgo y todo salió según lo planeado. ¿Recuerdas el anillo? ¿La música del violín y el chelo? ¿El lugar? Yo sí, lo recuerdo todo y jamás lo olvidaré, porque ese día te lo dije a ti y me lo prometí a mí “Es la primera vez y la última que propongo matrimonio en mi vida” y así fue… y así será.

Nos casamos en el verano del siguiente año, nos casamos felizmente enamorados, nos casamos para siempre… por lo menos para mí así lo era. Recuerdo lo bella que te veías de blanco, tu cabello tan lindo, tu mirada ilusionada de que sería eterno ese momento estabas realmente perfecta no había ningún “pero” que valiera. Eres mi sueño hecho realidad. Eras. Ese día te leí mis votos de matrimonio, es por mucho, lo más hermoso que he escrito. Y lloraste. Me decías “te amo” en cada lágrima.

Con los años vinieron las responsabilidades, las rutinas y alguna que otra dificultad. Siempre supimos salir adelante, porque nos amábamos y no había nada entre nosotros que pudiera dañar ese gran amor. Pero ahora sí, lo hay: tu indiferencia y lastimosamente ya di de mí todo lo que podía, no puedo contra eso. Ya no más. Hace un año si podía, si quería porque creía en ti y en “nosotros”… Pero ahora “nosotros” significa: mi frustrada soledad y yo.

El día que te fuiste de casa ha sido la noche más amarga de todas, extrañaba tu figura a mi lado, tu respiración, tus manos entre las mías, los dedos de tus pies fríos, extrañaba hasta tu sombra. Han sido semanas enteras sin descansar, qué difícil es vivir sin ti. Si tú decidiste olvidar nuestra historia quedará en tu conciencia que tiraste por la borda lo más hermoso de mi vida. Hasta este momento yo siempre creí en que podíamos reconciliar y me esforcé siempre por hacerlo, pero me doy por vencido. Este año desde que nos separamos, ha sido, por mucho, el peor de mi vida.

Y llegó lo que más esperabas aunque sé que no me lo pedirías, dentro del sobre van los documentos del divorcio, solo necesitan tu firma y quiero que hagas la misma firma que hiciste en el acta de matrimonio, porque de la mujer que yo amé es lo único que queda: una firma inerte y fría en nuestra acta de divorcio en el día que cumplimos 6 años de matrimonio.

 Tu esposo que siempre te amó.

¿Más tiempo?

Todo empezó hace 3 años, un diciembre hermoso y ¿por qué no decirlo? muy solitario. Fue un día más común que corriente con mi familia tan peculiar. Salimos por ahí, iba distraída como siempre. Me encontré con una amiga que andaba con otras personas, que rápido me presentó con algunos… Y entre ellos está el motivo de esta historia.

El tiempo pasó, nada que sea de importancia para mencionar acá, excepto que muy pronto él busco un medio para que nos comunicáramos, realmente fue sencillo. Él llegó en un momento muy desastroso de mi vida. No sé si consciente o inconscientemente, pero él se apresuro a “poner las cartas sobre la mesa”, fue muy directo, me hizo saber sus intenciones conmigo pero no funcionó, sinceramente él no me interesaba en lo absoluto. Las charlas seguían, él constantemente me enviaba mensajes preguntando cómo estaba o qué hacía, me invitaba a salir, realmente era muy atento. Yo, por mi parte, no era muy disimulada al rechazarlo. Al parecer, al poco tiempo, mi indiferencia hizo su justo efecto y él se apartó de mí. Muy bien, todo hubiera estado muy bien hasta allí.

Un año después de que nos conocimos, coincidimos una noche, él me saludó y yo no lo reconocí. Al llegar la madrugada recibí un mensaje de su parte… ¡qué pena! Primero, pasé a la par suya y no lo saludé… Luego, me acerqué a saludar a alguien con quien él estaba… ¡qué vergüenza!. No me bastaban las palabras disculpándome. Recuerdo bien esa noche, yo llegué muy cansada y quería dormir pero cedí por primera vez ante él: hablamos casi hasta el amanecer. Después de esa noche, fue rutina, fue costumbre hasta tradición quizá. Grave error.

El tiempo siguió pasando sin importar qué. Mi corazón frío empezó a llenarse, mi soledad empezó a ceder para que él entrara, empecé a quererlo con intensidad, que dolía, que mataba posiblemente. Era como un tumor, un cáncer que se apoderaba de mi cuerpo, de mi corazón y hasta de mi mente. Yo estaba para él, cuando él lo deseaba; no importaban sacrificios ni nada. Quería que el fuera mío, quería que él me quisiera así como yo lo quería, quería creer que me quería porque en el fondo sabía que no. De pronto empezaba a conocerlo y a darme cuenta que él era demasiado inteligente para quererme. Él sí me llegó a conocer por completo, no sé cómo hacía pero siempre sabía qué tenía, qué quería hacer, me logró dominar un par de veces, me convenció y muchas veces pensé que así, así como soy, me quería. Y ese fue otro error.

Los días no paraban, de pronto la distancia empezó a crecer, yo soy demasiado cómoda y él demasiado sencillo para esforzarnos por “eso” que teníamos. El tiempo no se detenía e hizo de las suyas. Creó algo, algo que de pronto empezó a doler. Eso que de un día a otro crecía y cada uno seguía ignorando a propósito. Creó indiferencia, creó soledad, frialdad y un par de mentiras.

Ya pasó mucho tiempo, ni siquiera sé si escribir esto tenga sentido pero sólo quería hacerlo, que supiera él que de vez en cuando aún lo quiero, que aún me hace falta y que quizá, en el fondo de mi corazón frío y oscuro, aún sigo esperando su mensaje.

Cuando todo está mal…

Cuando todo está mal y las cosas son un poco extrañas, ha pasado mucho tiempo y olvidaste cómo sonreír. Cuando el cielo arriba está claro, pero parece llover sobre ti. Cuando tus mejores amigos tienen cosas que hacer. Cuando estés deprimido y perdido, y necesitas una mano que te ayude. Cuando estás sólo/a en el camino. Cuando las cosas están yendo peor y necesitas a alguien a quién culpar. Cuando tu amor se fue y no hay nadie para compartir tus penas, duermes con la TV prendida, y ni todo el alcohol del mundo te puede ayudar. No estás sólo. Sólo dite a ti mismo ¡ESTARÉ BIEN!

—  McFly

Mientras tú me quieras

Soy poeta de madrugada; Cuando nadie lee y el silencio se hace dueño de mis palabras, cuando no existe el tiempo, solo tú y mis pensamientos.

Soy poeta en honor a tu presencia.

Soy poeta porque aún creo en esto y creo en ti.

Soy poeta y pacientemente espero que leas todo lo que escribo para ti.

Soy poeta y mientras escribo cualquier cosa, te recuerdo.

Soy poeta por tu voz y tus silencios.

Soy poeta porque un día conocí de tus besos, soy poeta porque extraño tus besos.

Soy poeta porque me duele no verte y me duele más no tenerte.

Soy poeta porque tú te lo mereces, porque yo quiero darte lo más tierno de mi ser.

Soy poeta porque un día prometiste no faltar, y soy poeta porque no has faltado ni uno solo.

Soy poeta porque la cursilería y el romance no son para mí.

Soy poeta porque esta es mi manera de decirte que te extraño.

Soy poeta porque leí un libro que decía “te siento” y me recordó a ti.

Soy poeta porque prometí siempre pensarte, y ésta es mi mejor forma de hacerlo.

Soy poeta, pero puedo ser músico, puedo ser pintor, puedo ser lo que tú quieras.

Soy poeta mientras tú me quieras.

Seré poeta mientras tú no me olvides.

“Últimamente, l…

“Últimamente, las palabras se han fugado de mis dedos, ya no expreso mucho de lo que siento. Y, aunque no sé realmente la razón de esto, quiero culpar a la ansiedad que me generas; esa ansiedad que siento cuando hablo contigo y no estás a mi lado, cuando sueño que te abrazo y despierto sin ti. Esa misma ansiedad que se siente, amor mío, cuando te falta algo. Algo que irónicamente jamás has tenido.”

Malaci

La vida es tanto

Dicen muchas cosas de la vida,  hay quienes dicen que la vida no es justa, otros que la vida es bella y hay escépticos que dicen que la vida no vale nada… Pero yo no pienso así, recibes lo que mereces, Dios te da las cosas para las que estás preparado, la vida es hermosa y es el obsequio más valioso que poseemos.

La vida es el mejor regalo que Dios le pudo dar al ser humano, la vida permite que sintamos, que riamos, que suframos. La vida es un día y, al mismo tiempo, es una eternidad. Hoy podemos estar y mañana aún seguiremos, porque aunque físicamente no estemos siempre habrá alguien que nos recuerde, que recuerde nuestros chistes, nuestra sonrisa, nuestra mirada. Siempre habrá alguien que nos ame.

La vida es difícil. Bien dicen que todo lo que vale mucho, cuesta mucho, soy fiel creyente de ello. El valor de algo es proporcional al esfuerzo que demanda. No existe nada en el mundo como llegar a la meta por la que se ha luchado con tanto amor, esfuerzo y entusiasmo. Siempre hay retos, unos más difíciles que otros y, para mí, al esencia de la vida está en esto, superar esos retos por duros y amargos que sean, con una sonrisa, por amor a nosotros y a lo que hacemos… Que es lo más importante.

La vida es para valientes me han dicho y ¡cuánta razón tienen!. Jamás he visto un cobarde con un gran premio, jamás he visto enamorado y feliz a un cobarde, nunca he sabido de un ser ilustre que no haya sufrido unas cuantas veces que después tuvo que superar.

La vida es un arte, vivir es literatura, vivir es una hermosa canción, un acorde difícil de guitarra, vivir es desvelarse llorando, vivir es el insomnio que causa esa persona. Y es que, de vez en cuando, sufrir nos recuerda que estamos vivos, nos trae de vuelta al mundo. Porque si todo fuese felicidad, paz y fantasía el verdadero valor de ser feliz se perdería.

La vida es risas, la vida es ese lapsus estúpido que hace reír a nuestros amigos, la vida es ese momento de picardía que te hace reír a solas. La vida es equivocarte, enmendar el error y superarlo.

La vida es conocer personas, esos seres extraordinarios y maravillosos que Dios puso en el mundo para hacerlo más ameno, pero lo más importante siempre será conocerte a ti mismo. El día que te conoces, que tarde o temprano llegará, será el día en que sabrás qué es lo que más te hace feliz, qué es lo que te desmoronaría, qué te llena de orgullo o de ira y ese día, cito a Pablo Neruda: te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o amarga de tus horas.

La vida está rodeada de sueños, de metas por alcanzar, de seres por amar. Por lo tanto, está implícito que también hayan fracasos y quizá más fracasos que victorias. Habrán desilusiones, muchísimas desilusiones, que dolerán más que la felicidad que da el amor. Habrán sueños frustrados, muertes, innumerables pérdidas, pero vale la pena vivir, juro que vale la pena seguir. Eres feliz hasta que entiendes que todos esos fracasos te llevaron a cumplir tu sueño, hasta que valoras los buenos momentos que dejó aquel gran amor, hasta que te das cuenta que el amor se paga caro, por eso hay que cuidarlo cada día y a cada momento.

Cada día es una sorpresa, sea buena o sea mala, en 24 horas dejará de ser.

Entonces, no te quejes mucho, ya pasará.

No veas lo que has perdido, mira lo que has ganado.

Ríe mucho, no sabes si mañana llorarás.

Besa mucho, abraza seguido.

Lee, canta, sonríe seguido.

Sé agradecido.

Bendice y no maldigas.

No envidies, no le quites la felicidad a esa persona ni a ti.

Ten paciencia, lo que esperas ya llegará.

Ten fe, Dios hará.

Cree en ti más que en cualquier otra persona.

Sueña y esfuérzate.

Sé valiente, sino no alcanzarás lo que te has prometido.

Sé prudente y sabio.

Aprende a callar.

Sigue tus propios consejos.

Sé fuerte, no flaquees.

No temas, es lo único que puede detenerte.

Honra a tus padres.

Sé siempre tú.

Vive y deja vivir.

 

“La vida es eso que pasa entre un buen amor, un buen libro y un buen café.”

Espero que ten…

Espero que tengas suficiente felicidad para hacerte dulce; suficientes pruebas para hacerte fuerte; suficiente dolor, para mantenerte humano, suficiente esperanza para ser feliz y suficiente dinero para comprar regalos. Las personas más felices no siempre tienen lo mejor de todo; solo sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino. La felicidad espera por aquellos que lloran, aquellos que han sido lastimados, aquellos que buscan, aquellos que tratan. Porque solo ellos pueden apreciar la importancia de las personas que han tocado sus vidas.

-“Duele amar” Mario Hernández

Buscando la cura para un corazón roto

Hace unos 386 años, alguien también sufría de esto que yo sufro ahora, hace 3 días también, pasado mañana lo habrá… Yo sufro de una patología más emocional que funcional, algo que me mata suave y paulatinamente, un calor supremo, independiente de mí y de lo que yo quiera, un amor que me ha dolido desde el ayer y aún me tiene en pena. Me rompieron el corazón, me han dejado despedazado a este trozo de mí, pero me he propuesto algo, me he prometido encontrar la cura de este maleficio, de este daño…

Unos dicen que es el tiempo, otros mencionan a un tal clavo, también hay unos escépticos y crueles que dicen que no la hay, pero yo me he propuesto encontrarla y si no, ¡crearla!

¿Qué tan difícil podrá ser? si realmente, la causa depende más de nosotros, que del ser patógeno… Que se me acabe el tiempo es imposible, pues hay más tiempo que vida… Que las ganas sé que nunca las perderé y la motivación tampoco, porque al mismo tiempo sé que seguirás por un buen tiempo aquí.

Y si encontrara la cura, si lograra encontrar ese deseado tesoro, no sé si la usaría, porque al final de todo esto, al final del dolor, del llanto y de todo sufrimiento, lo único que me resta es tu recuerdo y por momentos, es eso lo que inhibe toda soledad y silencio…

Pero no, estos momentos de fragilidad son caras pérdidas de tiempo, tiempo que podría emplear en encontrar la cura para un corazón roto.

 

Prometo informar de cualquier avance, por lo pronto me retiro a experimentar los estragos de la situación.

Que en mi memoria siempre quede este día, el día 7.

La historia del amigo de un amigo que tiene un amigo que se enamoró… y de muchos de nosotros.

…¡Y es que si hubiera sabido que me seguirías gustando después de tanto! Si hubiera sabido que seguiría enamorado después de tanto; si hubiera sabido que llegaría amarte después de tanto. Si hubiera sabido todo eso… hubiera hecho las mismas cosas! “Dundo”, me diré yo solo, pero es que no tengo nadie mas que vos…

Recuerdo casi perfectamente mal que tenía yo como 5 o 6 o 7 o/u 8 años cuando te dije que me gustabas, la única vez que lo he hecho, y me respondiste algo como: “Si me gustas, pero sos muy infantil” y ¡BOOM! me llenaste la vida de timidez e inseguridades; sí, es tu culpa que nunca jamás lo haya hecho con nadie mas… Es tu culpa que nunca me haya enamorado de nadie mas así como de vos…

Recuerdo también que siempre se te olvidaba decir “…virtuosos…”, no se que tiene que ver con este texto, pero quería ponerlo…

Recuerdo como me sentí esa vez de las margaritas en 14 de febrero, y recuerdo cada vez que he vuelto a sentir exactamente lo mismo, lo que he denominado “NoQuieroPerderteVos!”… ¡Es horrendible! Y es que quizás no me moleste el que querrás a alguien mas, sino el que me dejés de querer a mí, el que ya no te vea, el que ya no hablemos, el que ya no te pueda abrazar, que ya no te importe tener la contraseña de mi facebook, y que no sea yo el que te lleva galletas los domingos, y que no sea yo el que te protege y el que te cuida, que ya no sea tu pareja de baile, y de lectura, y de música, y de todo! Y es que me has acostumbrado tanto a que considerarte mis arterias, que si ya no estamos juntos, no tendría yo mas que venas…

Fregar, ahora estoy llorando… y ayer también, y mañana seguramente lo estaré.

Creo que nunca habrá un momento o un tiempo correcto para que estemos juntos como mas de lo que sea que seamos. Quizás estas en lo correcto al pensar que no nos soportaríamos, pero estoy dispuesto a no soportarte eternamente.

Mi mente me dice que ahorita mismo debería dejar de quererte, quizás queriéndose ahorrar futuros sueños ilusionadores, pero lo piensa el órganoprincipaldelaparatocirculatoriodecaracterísticasmusculosasyformacónicasituadoenlacavidadtorácicaquefuncionacomobombaimpulsandosangreatodoelcuerpo, y empecé a llorar de nuevo…

Suena el teléfono:

– Aló, ¿Está Félix?

+ No, estoy trixte…

No quiero que te vayas, no quiero alejarme de vos, no quiero macarrones con loroco, no quiero amarte sin que me ames, no quiero no querer amarte sin que me ames, en serio, no quiero esos macarrones…

Quiero lo que no quiero, esos macarrones se ven ricos…

Ay, vos, no sé que hacer… pensar en que vos y yo y nuestros 8 hijos y nuestro mono con alas, y que nos veríamos perfectos en una foto holográfica a 126 megapixeles que sale de tu iPhone 50, me hace querer seguir queriéndote, me hace tener esperanza en que algún día valdrá la pena todo y todo; pero recuerdo a ese extraño tomándote la mano como si fueras suya; y quizás él se merece la oportunidad, y quizás él te merece mas que yo, y quizás él te hará mas feliz, y quizás el no renegará por los macarrones, y quizás él eso otro también…

La verdad, nunca te pedí la oportunidad de dejarte amar por mí; pero la verdad también es que nunca pensaste en ofrecérmela…

¡Y ahora que lo pienso bien, lo que mas quiero es quererte por siempre! Solo falta que te des cuenta que eso es lo que vos querés también… ¡Estaré esperando en la sombras de mi órganoprincipaldelaparatocirculatoriodecaracterísticasmusculosasyformacónicasituadoenlacavidadtorácicaquefuncionacomobombaimpulsandosangreatodoelcuerpo! Para mientras seguiré escuchando cada canción cursi que ponés en tu muro, criticando cada color de tus esmaltes de uñas, buscando la forma de aplicar cada historia de amor de comedia romántica a vos y a mí, regalándote un chocolate diario por ver Star Wars, poniéndote en mi foto de perfil, imaginándote como mi Lily y siendo tu Marshall, escribiendo las letras “HLV” (de “Hoy La Ví”) en mi diario cada vez que puedo verte, y todas esas cosas que aún no te das cuenta porqué las hago…

Te amo, vos…

 

 

Debo mencionar que no escribí esta prosa…. Fue alguien a quien estimo y admiro mucho….